Alitas de pollo con salsa teriyaki

30 min
Novato feliz
4 personas
Lo confesamos: hay días en los que solo necesitas unas buenas alitas. Con su toque dulce-salado, ese brillo irresistible y la piel crujiente que te hace olvidar el resto del mundo. Pero aquí no hay aceite ni freidora de por medio: las hemos hecho con la función AirFry del horno Teka, que consigue el mismo resultado crujiente, pero con mucho menos lío (y sin una gota de grasa extra). Son perfectas para ver una peli, compartir con amigos o coronar una cena improvisada. Porque, seamos sinceros, las alitas siempre salvan el día.

Ingredientes

  • 200 ml de salsa de soja
  • 80 ml de vinagre de arroz
  • 120 ml de sake
  • 20 ml de aceite de sésamo
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • 10 g de jengibre fresco en láminas
  • 10 g de maicena
  • 600 g de alitas de pollo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Semillas de sésamo blanco y cebollino picado para decorar

Preparación

  1. Prepara la salsa teriyaki: mezcla en un cazo la salsa de soja, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo, el sake, el azúcar y el jengibre. Cocina a fuego medio durante unos 15 minutos, hasta que espese ligeramente y se evapore el alcohol.
  2. Retira las láminas de jengibre. Disuelve la maicena en un poco de agua fría y añádela al cazo, removiendo hasta que la salsa adquiera una textura brillante y densa.
  3. Sazona las alitas con sal y pimienta, y píntalas con parte de la salsa teriyaki.
  4. Coloca las alitas en la bandeja AirFry del horno Teka. Precalienta a 180 °C con función AirFry y hornéalas durante 15 minutos. Luego sube la temperatura a 200 °C y hornea 5 minutos más para conseguir ese acabado crujiente.
  5. Sácalas del horno, pincélalas con un poco más de salsa, decora con sésamo y cebollino… y corre antes de que vuelen.

El truco del chef

Si quieres un acabado aún más pegajoso, mézclalas una vez más con la salsa justo antes de servir. Añade cebollino fresco y un toque de sésamo extra para el contraste perfecto entre dulce, salado y crujiente.