Seguro que también te ha pasado: ves una receta en TikTok y piensas “tengo que probarla”. Pues bien, eso hicimos nosotros. Estas tortitas japonesas han conquistado internet (y nuestros desayunos): doradas, temblorosas y tan suaves que parecen nubes.
Como buenos Cooking Lovers, no pudimos resistirnos. Las preparamos en la placa Teppanyaki de Teka, que reparte el calor de forma uniforme para conseguir ese punto perfecto: doradas por fuera y aireadas por dentro. ¿No tienes una Teppanyaki en casa? No pasa nada. Usa una buena sartén antiadherente, ponle tapa y un poco de paciencia. El resultado te dejará igual de feliz (o casi).
Como buenos Cooking Lovers, no pudimos resistirnos. Las preparamos en la placa Teppanyaki de Teka, que reparte el calor de forma uniforme para conseguir ese punto perfecto: doradas por fuera y aireadas por dentro. ¿No tienes una Teppanyaki en casa? No pasa nada. Usa una buena sartén antiadherente, ponle tapa y un poco de paciencia. El resultado te dejará igual de feliz (o casi).
Ingredientes
Para unas 10 tortitas:
- 30 g de harina de trigo
- 200 ml de leche templada
- 45 g de azúcar
- 30 ml de aceite de girasol
- 9 g de levadura fresca
- 3 g de levadura seca
- 1 huevo
- Fruta fresca (para acompañar)
- Sirope de agave, miel o sirope de arce (para servir)
Preparación
- En un bol, bate el huevo (a temperatura ambiente) con el azúcar hasta que se disuelva.
- Añade el aceite de girasol y luego la leche templada, mezclando con suavidad.
- Incorpora las dos levaduras y deja reposar unos 5 minutos, hasta que empiecen a salir pequeñas burbujas.
- Agrega la harina con una espátula hasta que la mezcla quede homogénea. Cubre con film transparente y deja reposar 1 hora para que fermente y gane aire.
- Pasa la masa a una manga pastelera con boquilla redonda.
- Calienta tu placa Teppanyaki de Teka a fuego medio-bajo y engrásala ligeramente con mantequilla. Si no tienes, usa una sartén antiadherente con base gruesa y cúbrela con una tapa.
- Forma montoncitos altos de masa y cocínalos 4 minutos por cada lado, dándoles la vuelta con cuidado para mantener su volumen.
- Sirve calientes con fruta fresca y un chorrito de sirope o miel.
El truco del chef
Si quedan un poco tiernas por dentro, recorta el lado más blando y disfrútalas tal cual: la textura es parte del encanto. Y si quieres hacerlo épico, añade nata montada, chocolate fundido o incluso una bola de helado.







