Cómo preparar hummus casero y sus propiedades para la salud

5 agosto, 2018
Recetas

La popularidad del hummus casero es innegable. Este puré de garbanzos especiados se ha extendido por el mundo occidental. Era más conocido en la cocina mediterránea por su proximidad con los países árabes y de Oriente Medio, de donde procede.

Sin embargo, su fama ha llegado a EE.UU. En solo 15 años, la producción de hummus ha pasado de 5 millones de dólares anuales a más de 500 millones. Está claro que este plato engancha.

Beneficios del hummus casero

Las cualidades y aportes nutricionales de esta milenaria receta oriental ya eran conocidas en el Antiguo Egipto. Fue fácil cruzar el Mediterráneo y extenderse, sobre todo por España, donde los árabes impregnaron la cocina local con sus maravillosas creaciones.

Ocho siglos de dominación árabe y la actividad comercial de aquella España, permitieron la difusión de la pasta de garbanzos por otros países. Hoy existe un plato muy parecido que se elabora en Grecia, aunque hemos de admitir que no es exactamente como el hummus árabe.

Una combinación para combatir la depresión

La lista de aportes beneficiosos para la salud es extensa. Los ingredientes del hummus resultan una combinación con estupendas cualidades para el ser humano. De hecho es un enorme productor de serotonina, la conocida como hormona de la felicidad tan empleada en la elaboración de numerosos medicamentos antidepresivos.

Los resultados pueden verse en el estudio científico, realizado por investigadores israelíes, “Hummus instead of Prozac” (“Hummus en lugar de Prozac”). “La mayoría de los medicamentos antidepresivos modernos funcionan aumentando la cantidad de serotonina en el cerebro, y eso incluye los populares medicamentos SSRI (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, medicamentos como Prozac, Seroxat, Cipralex, etc.).”

Los investigadores han concluido que los pueblos antiguos cultivaron garbanzos, porque su consumo les hacía sentir bien. Pero no es solo esta la única ventaja para nuestra salud. De hecho, el mismo estudio ha llegado a la conclusión de que el consumo de hummus durante el embarazo disminuye el riesgo de deformaciones y contribuye a que el feto tenga un mejor desarrollo cerebral.

Reduce el colesterol. Por su alto contenido en ácidos Omega3.

Es un poderoso antioxidante. Gracias a los efectos de algunos de sus principales ingredientes, como el ajo. Este elemento es conocido también por sus fuertes dotes como antibiótico natural y germicida.

Previene el cáncer de colon. También hace el mismo efecto con el cáncer rectal. La razón es su elevado nivel de folatos, que aumenta la producción de bacterias buenas en el intestino.

Son carbohidratos de liberación lenta. Esta cualidad lo hace casi imprescindible en la dieta de los deportistas que desean ganar masa muscular y de los diabéticos, porque mantienen sus niveles de insulina.

Ayudan contra el estreñimiento. Al ser uno de esos llamados “superalimentos”, también son una enorme fuente de fibra. Ayudará a mantener la regularidad intestinal, a bajar la sensación de hambre y a controlar, también, la insulina de los diabéticos.

Fuente de vitaminas y minerales. Los ingredientes del hummus se asocian paran convertirse en una auténtica bomba de vitaminas y minerales: ácido fólico, manganeso, magnesio, proteínas, zinc, hierro, magnesio… Todos ellos, combinados, permiten una mejora general del estado de salud.

Receta de hummus casero

Existen muchas variantes de esta pasta de garbanzos y tahini, pero nos decantaremos por la original.

Ingredientes para hacer hummus:

  • ¼ kg. de garbanzos cocidos
  • 60 ml. de zumo de limón
  • 100 ml. de agua
  • 260 gr. de tahini (pasta de sésamo)
  • 4 dientes de ajo
  • Sal
  • Una pizca generosa de comino
  • Perejil
  • Pimentón
  • Aceite de oliva

Separa unos cuantos garbanzos cocidos para decorar y tritura la mitad de los garbanzos cocidos con la mitad del ajo, el tahini y la mitad del zumo de limón. Agregamos el comino, la sal, el limón y el ajo que nos queda.

Hay que comprobar la textura de la pasta que nos está quedando y, si es muy espesa, se añade un poco más de agua fría y se continúa triturando unos cinco minutos. La pasta deberá presentar un aspecto suave sin que llegue a estar pasado de líquido.

Es el momento de poner la elaboración en un recipiente, taparlo con papel film y meterlo en el frigorífico. No sacar hasta media hora antes de consumir.

A la hora de servir el plato, colocamos el resultado en un bol, se adereza con un chorrito de aceite de oliva, espolvoreamos con pimentón de buena calidad y un poco de perejil picado. Ya solo queda decorarlo con algunos de los garbanzos cocidos enteros que habíamos reservado.

Si, como en el caso de los deportistas, no deseas romper la dieta con el pan de pita, puedes emplear dips de zanahorias, apio o cualquier otra verdura para comerlo sin remordimientos.

En la actualidad existen muchas variantes de este plato procedente de Oriente Medio. De todas maneras, casi todos solemos tomar un atajo y comprar los garbanzos cocidos en lugar de hacerlos nosotros mismos. Si esa va a ser tu opción para hacer hummus casero, compra un buen garbanzo cocido.

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