La mejor manera de congelar y descongelar tus alimentos

1 abril, 2020
Uso

Tanto en los hogares con varios miembros como en aquellos donde sólo vive una persona, la importancia de conservar los alimentos es una prioridad. Si además nos vemos abocados a pasar mayor tiempo en casa con salidas esporádicas, tenemos que exprimir al máximo nuestra compra y comidas, un hábito útil de por sí en cualquier ocasión. Así que hemos tratado de recopilar consejos para que sepas la mejor manera de congelar y descongelar tus alimentos y ayudarte en estos días donde los bienes de primera necesidad no pueden hacer más honor a su nombre.

Afortunadamente, tenemos muchas maneras de conservar nuestros alimentos. El congelador y el frigorífico son nuestros imprescindibles para almacenar comida pero, si lo hacemos correctamente, evitaremos su contaminación y conservaremos mejor todo su sabor y nutrientes. Y no te va a llevar mucho, palabra de adictos a la cocina y su orden.

¿Qué congelar y qué no congelar?

Una duda más que razonable y común a la hora de congelar y descongelar alimentos. La verdad es que se puede congelar prácticamente todo, aunque algunos alimentos no llevan bien el proceso, como la patata (salvo que sean patatas fritas tipo chips, entonces sí, y es toda una sorpresa). En general todos mantienen sus nutrientes y sabor tras el congelado.

Sí podemos congelar

La verdura y la fruta se pueden congelar sin problema, pero en el caso de algunas frutas has de trocearlas e incluso añadirles azúcar para que puedas disfrutarlas más adelante. Puedes congelar aguacates pero mejor triturados, porque su textura cambia.

arándanos congelados

Carnes y pescados sin problema, aunque dependiendo de la grasa que contentan, duran más o menos en congelador. Tranquilos que a veces hablamos hasta de meses, así que de una semana a otra, sin problema.

Los guisos y cremas pueden congelarse y mantener sus propiedades deliciosas. Así que, si eres de los que prefieren hacer comida e ir tirando del congelador según el día, sólo tienes que tener en cuenta que no has de llenar los recipientes hasta arriba, debido a su líquido.

Las hierbas aromáticas pueden congelarse troceadas e incluso puedes hacer buen uso de las cubiteras para este fin.

Una grata sorpresa para aquellos que han descubierto su lado más panadero estos días en casa: la levadura fresca y la harina pueden congelarse. También el pan comprado en panaderías, por supuesto. En general, la harina suele resistir bastante tiempo en nuestras baldas, pero no todos los tipos de harina tienen la misma caducidad, conviene chequearlo.

No podemos congelar

Generalmente las salsas con algún componente lácteo o la mayonesa, los productos deshidratados y alimentos cocinados como la pasta no se pueden congelar. Congelar y descongelar estos alimentos supone una alteración en su composición que los hace bastante menos apetecibles.

Los platos que lleven patata tampoco asimilan bien el congelado, así que desafortunadamente las tortillas españolas tendrás que consumirlas en días. Algo que no es precisamente un castigo, es verdad.

patatas sobre cuchara con salsa

Aunque las verduras en general aguantan bien el proceso, tanto cocinadas como en crudo, las lechugas pierden su textura y quedan más bien aguadas, como el tomate para consumir en crudo, así que no te lo recomendamos.

Los huevos frescos y la leche tampoco pueden congelarse, el resultado deja de ser apetecible para lo que estamos acostumbrados, sin duda. Sí que puedes congelar los huevos batidos.

El arroz puede ser congelado pero su textura varía y no nos vamos a encontrar con el mismo plato que metimos en el congelador.

El café: si eres un fan sibarita, no te lo recomendamos. Pero si no te queda otra, es posible congelarlo y aprovecharlo más tarde.

Limpieza y orden: los pasos más importantes

Puede parecer poco relevante pero influye mucho más de lo que creemos en nuestro abastecimiento y la conservación de la comida. Y cuando hablamos de limpieza y orden no se trata de tener el congelador a lo Marie Kondo o de desinfectar cada día sus paredes. Un poco de mantenimiento y disciplina y tendrás un congelador impecable.

Limpieza

La limpieza del congelador no es un asunto vano, nuestra comida va a estar almacenada durante días, semanas… y en el caso de algunos pisos compartidos probablemente hay alimentos que lleven ahí unas cuantas Navidades.

interior de frigorífico Teka vacío

Una limpieza más en profundidad y ocasional nos llevará a desenchufar el frigorífico entero o el arcón congelador. Consulta las recomendaciones del fabricante para descongelar correctamente el electrodoméstico.

Puedes limpiar las paredes con agua y jabón sin problema, utilizando un paño suave. Puedes extraer los estantes y rejillas y lavarlos de la misma forma.

El primer paso para conservar nuestros alimentos en el congelador es… lavarnos las manos. Una medida de higiene fundamental para no contaminar nuestra comida. Procura además que las superficies sobre las que manipulas la comida a congelar estén perfectamente limpias.

Orden

En unas líneas te indicamos cómo almacenar correctamente alimentos y es que este paso te va a ahorrar ensuciar innecesariamente el congelador: más vale prevenir que curar. Es frecuente en carnes, pescados y guisos que se derrame líquido si no están correctamente sellados o cerrados en recipientes.

interior de frigorífico Teka con sistema PSTFresh con plátanos berenjenas y mostaza

Ordenar de forma adecuada nuestros alimentos es un ahorro de energía y tiempo. ¿Cuántas veces has estado delante del congelador buscando o tratando de identificar qué era casa cosa? Pues aquí tenemos un gasto energético importante, con nuestro congelador luchando para mantener la temperatura adecuada que pierde cada vez que lo abrimos. Tanto para congelar como para descongelar alimentos procura pensar antes tus pasos a seguir y con la puerta cerrada.

En muchas ocasiones simplemente no sabemos qué hemos congelado o no lo distinguimos. Trata de colocar pequeñas etiquetas o escribir directamente en el papel de aluminio o plástico qué es cada cosa. Apenas te llevará unos minutos organizar así la comida y lo agradecerás notablemente cuando tengas que descongelar. Otro hábito más que recomendable es que apuntes la fecha en que congelaste un alimento y así tener un mayor control sobre el consumo y su salubridad.

Utiliza las baldas internas del congelador, apila recipientes, etc. pero trata de llenar los huecos de tu congelador para optimizar su uso al máximo y que congelar y descongelar alimentos sea más sencillo.

Almacenar correctamente la comida en el congelador

Dibujo de cajones de congelar ordenados con comida congelada en tuppers

  1. Preparar tus alimentos para congelar es mucho más fácil de lo que parece. Ármate de bolsas con cierre hermético y recipientes aptos para uso alimentario. También puedes usar papel de aluminio. Es importante que, independientemente del método que emplees, los alimentos queden bien sellados y cerrados, para no derramar líquidos o contribuir a la proliferación de bacterias.
  2. Lo que vamos a intentar al almacenar la comida es que esté en el menor contacto posible con el aire, para evitar su oxidación y contaminación. Para evitar o minimizar el uso de plásticos, emplea recipientes de cristal. Ten en cuenta que los líquidos aumentan su volumen y estos pueden reventar, así que deja espacio suficiente, no los llenes hasta el borde.
  3. Recuerda identificar correctamente con un rotulador, por ejemplo, cada alimento congelado así como su fecha de congelación o incluso fecha de caducidad si la tuviera. También ayuda apuntar el número de piezas o raciones, para descongelar exactamente lo que quieres. Y a propósito de esto…
  4. Trata de congelar en raciones pequeñas. Acelerarás el proceso y es más probable que aproveches mejor la comida. Salvo que tu familia sea grande, la mayoría de las veces por falta de tiempo congelamos los alimentos sin reparar en el número de porciones y luego es muy complicado descongelar sólo la cantidad que vamos a necesitar.
  5. Aunque compres alimentos en recipientes y decidas congelarlos según llegan a tu casa, sácalos del embalaje original: lo más probable es que ese envoltorio tenga mucho mundo y esté deseando enseñárselo a tu congelador. Otra opción es que laves adecuadamente con un poco de lejía diluida en agua el propio envase. Sécalo con un paño antes de introducirlo en el congelador.
  6. Si vas a comprar alimentos congelados en el mercado o supermercado, trata de llevar una bolsa isotérmica para minimizar la pérdida de temperatura e introducir inmediatamente al llegar a casa las piezas en tu congelador.
  7. Si decides congelar algo cocinado, no lo introduzcas para congelar en el propio recipiente donde lo has preparado. Nada de coger la cazuela con la fabada y meterla sin tapa ni nada en el congelador. Lo más probable es que la OMS se presente en tu casa por peligro biológico, y con razón.

Cómo descongelar tus alimentos de forma adecuada

rodajas de salmón fresco sobre cubitos de hielo

  • Una vez más la planificación es clave porque lo más adecuado es que puedas descongelar tus alimentos de forma paulatina. No descongeles tu comida a temperatura ambiente.
  • Saca la comida que quieras utilizar con al menos medio día de antelación y deposítala en el frigorífico para que el proceso sea más uniforme.
  • Coloca los alimentos en un plato o similar para que suelten el agua sin mojar o gotear directamente en la superficie.
  • Puedes utilizar la función de descongelado de tu microondas. Procura evitarlo en el caso de alimentos frescos, porque su descongelado es menos homogéneo. Si son comidas previamente cocinadas, prevé este paso y no los cocines por completo antes de congelarlos.
  • Recuerda que existen alimentos, como los ultracongelados, que pueden cocinarse directamente sin pasar por un proceso previo de descongelación.
  • Las cremas y similar pueden descongelarse directamente al fuego y así suelen ligar mejor sus componentes, quedando una textura más similar a la original.

Pequeño catálogo de qué no hacer bajo ninguna circunstancia (ni pandemia)

Cuida la temperatura del congelador. Esto significa, por ejemplo, que introducir alimentos calientes puede causar un efecto desastroso. Primero, en el consumo de energía, como en el caso de los frigoríficos pero multiplicado. Y segundo, porque perjudicarás a los otras comidas congeladas, posibilitando la contaminación de otros alimentos y, en general, las bacterias.

No tener en cuenta la capacidad de conservación que tiene tu congelador, es de primero de conservación de alimentos. Chequea bien el número de estrellas, si es no-frost, las recomendaciones del fabricante… y aprovecharás al máximo el electrodoméstico.

A estas alturas lamentablemente ya te habrás dado cuenta pero… por favor, no introduzcas recipientes de vidrio con líquido tipo botellas de refrescos. No, latas tampoco. Uno cree que se acordará o incluso se pone una alarma en el móvil pero mejor evitar la situación. Como novatada está bien, pero luego cansa.

Intenta no juntar alimentos crudos con cocinados. Ni en el congelador ni en el frigorífico. Seguro que puedes dedicar un espacio para cada uno y en sus respectivos recipientes. Todo herramienta de cocina que utilices para manipular alimentos crudos, incluyendo tus propias manos, ha de lavarse antes de entrar en contacto con otros alimentos cocinados o no. Quítate eso de que intoxicaciones alimentarias sólo pasan en los salones de boda porque lo cierto es que la mayoría suceden en los hogares.

No vuelvas a congelar un producto que has descongelado. Nada bueno te espera al final de esa historia.

Congelar y descongelar alimentos es un proceso que puede ayudarte estos días a conservar de la mejor forma tu comida y tenerla siempre a mano. Seguir unas pequeñas pautas para mantener sus nutrientes y la seguridad alimentaria no te llevará muchos quebraderos de cabeza y lograrás mantener una dieta equlibrada para ti y los tuyos.

 

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