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Preparar helados caseros y saludables

8 julio, 2020

No es nada nuevo que con la llegada de las altas temperaturas las ganas de comer helados se disparen. Lo que sí es novedoso es cómo cada día son más los que se suman a la tendencia que aboga por lo casero. Nada de conservantes o colorantes. Llega la era del 100 % y, con ella, la época en la que comer y remangarte en la cocina para hacer tus propios helados caseros es mucho más que una moda. Se trata de todo un estilo de vida al que querrás apuntarte y a nosotros nos encanta recordártelo.


Por qué es bueno comer helados

La primera de las ventajas de comer helado, mejor si es casero, es que nos hace un poquito más felices, no vamos a negar que el azúcar tiene sus cosas buenas. Si hablamos de helados caseros, además, sabemos que es un producto 100% natural con las garantías de haber sido elaborado en casa y con menos grasa y menos azúcares que los helados industriales. En términos nutricionales, comer helado conlleva ingerir calcio, vitaminas y proteínas; en términos estrictamente emocionales, no hay pruebas científicas de que liarte a cucharadas con una tarrina de un kilo mejore un día para olvidar o hagan tu desengaño amoroso más llevadero, pero a nosotros nos gusta pensar que algo hacen.


Hecho en casa: los helados más saludables

Obviamente, la ausencia de productos químicos como conservantes o colorantes artificiales, el control sobre la calidad de las materias primas y el uso moderado de azúcares son las principales ventajas de este tipo de helados, aunque no las únicas:

El uso de fruta refrescante: otra de las grandes ventajas

receta helado casero

Qué duda cabe de que hacer los helados en casa, especialmente cuando hay niños pequeños, es una manera divertida de conseguir que coman fruta. Y además podemos involucrarles en la tarea de hacerlos con nosotros.

El poco contenido en grasas, la hidratación, la posibilidad de adecuar las recetas a problemas de salud como la diabetes y, atención, sus propiedades antiinflamatorias gracias al frío, son otras muchas ventajas de este tipo de helados


Guía básica para preparar helados caseros

helado yogurt casero

Si tienes heladera, fenomenal; si no, no te preocupes. Las recetas solo requieren frío y un buen congelador.

Por lo demás, seguir las recetas al pie de la letra y no saltarse ningún paso será más que suficiente para conseguir esos helados saludables y divertidos. Es importante aceptar las cantidades porque en ellas residen las texturas finales.

Algunas recetas top de helados saludables para hacer en casa

Vamos a proponerte varias opciones que pasan por helados en crema y por polos de sabores cremosos y apetecibles. Llega la hora de ponerse el delantal:


Helado de leche de coco y sabores

Es una de las recetas más sencillas. Para ello solo vas a necesitar moldes de polos que puedes encontrar fácilmente. Además, 1 yogur griego y 150 ml de leche de coco. La mezcla de estos dos productos junto con las fresas, el limón o la fruta con la que quieras hacerlo será más que suficiente. Batir y echar en los moldes y esperar unas tres horas de congelador basta para tener listos tus helados.


Helados caseros clásicos de fruta refrescante

helado té verde casero

– 400 g de fruta a elegir. Es importante que esté madura.

– 250 ml de nata para montar. Cuanto más fría esté, mejor se nos dará montar esta nata.

– Unas gotas de zumo de limón.

– 125 g de azúcar.

– Media cucharada de vainilla.

Macerar la fruta con el limón y el azúcar es el primer paso para hacer los clásicos helados de sabores. Montar la nata con la ayuda de unas varillas. Una vez montada, se añade a la fruta y se tritura todo con batidora. Dejar la mezcla en el frigorífico un par de horas. Transcurrido este tiempo, se le vuelve a pasar la batidora y la crema estará lista para pasar al congelador. Antes de que se congele del todo, pásala de nuevo por la batidora con el fin de romper la cristalización inicial y conseguir la textura cremosa del helado de siempre. 


Helados caseros con leche condensada

receta helado casero

– 500 g de fruta.

– 200 ml de nata para montar.

– 150 ml de leche condensada.

En este caso, nada de azúcar o edulcorantes. Del endulzamiento ya se ocupa la leche condensada. Dicho esto, hay que congelar la fruta. Una vez congelada, montaremos la nata por un lado, mientras que picaremos la fruta junto a la leche condensada por otro lado. Mezclaremos ambas y haremos como en la receta anterior: congelar y batir varias veces para conseguir una textura cremosa.

 

Helado de sandía: la estrella de los helados saludables

helados caseros

– 1 kilo de pulpa de sandía. Le quitamos las pepitas.

– 200 g de azúcar.

– Una cucharada de zumo de limón.

Para esta receta solo nos hace falta batir, echar en el molde y listo: ya tendremos los polos favoritos de los pequeños en verano.

Recetas sencillas para una época en la que nos hemos volcado más que nunca en la cocina. Aprovecha al máximo el tiempo que pases en tu hogar y llena la nevera de propuestas nutritivas sin decir adiós al siempre deseado azúcar, eso sí, en el formato más saludable.

 

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