Guía rápida de maridaje: vinoteca y manta

A estas alturas probablemente todos tenemos claro, como anfitriones y usuarios de la buena mesa, que una experiencia culinaria abarca mucho más que un plato. No es que queramos hacer más complejo el arte de sentarse a la mesa, que por poder, se puede. Pero sí queremos hacer un llamamiento a cómo cambia la cosa cuando consigues hacer que los platos, la mesa, la bebida y la atmósfera cuajen al dedillo. Vamos a centrarnos en el arte de compaginar un buen plato con vino, algo que lleva tiempo pero es bien invertido. Ah, que precisamente de tiempo vas cortito, lo sospechábamos. Pues hemos creado una guía rápida con consejos para tus primeros pasos en esto del maridaje con un buen vino. Prepara tu vinoteca y la despensa que empezamos:

¿Qué es el maridaje?

El maridaje trata de encontrar la bebida adecuada para cada plato con el objeto de potenciarlos o complementarlos. Estudia los sabores, texturas e incluso forma de cocinado para elegir esa bebida que va a realzar las mejores propiedades de la receta para hacerla brillar. El vino es un aliado perfecto para esto y se crea una simbiosis estupenda que también realza su sabor. Esto nos hace disfrutar tanto de la bebida como de la comida a un nivel diferente.

recetas de Andalucía y vino de jerez para maridar con tapas

Cuidado porque una mala selección puede hacer que percibamos ambos de manera muy diferente. Y sí, es cierto que un vino, según con qué lo acompañemos, puede sabernos de forma muy diferente.

El vino a la temperatura adecuada

Consejo rápido: no hace falta que tengas una gran selección de botellas de vino en casa o que seas una enciclopedia andante sobre vino. Pero lo que bebas, hazlo bien: explora sabores de diferentes áreas geográficas, prueba diferentes uvas y maduraciones y, por favor, sirve el vino a su temperatura recomendada. Una pequeña vinoteca puede ayudarte a conservar el vino no solo a una correcta temperatura para servir en cualquier momento; también para que dure más tiempo con sus propiedades intactas.

cómo conservar vino

Vinos blancos: desde el seco al vino dulce

Más o menos ya sabrás por las bodas de tu familia y amigos que el vino blanco se sirve con pescado, pero no únicamente. Los blancos poseen una amplia gama de sabores para cada ocasión. Un chardonnay, tradicionalmente, acompaña bien a pescados grasos como el salmón, incluso cuando vienen acompañados de salsas fuertes. De hecho, también funciona bien con mariscos como la langosta.

Copa de vino blanco con mejillones thai servidos en una fuente e horno blanca

Pero un blanco seco también va muy bien con comida asiática picante, encurtidos y queso fresco—mozzarella, ricotta o feta, por ejemplo. Incluso con postres si contienen limón o manzana, realzando el toque ácido. Puedes maridarlo con verduras en forma de ensalada o cocinadas, aunque es recomendable huir de los aliños con vinagre.

Los vinos blancos no son solo jóvenes. Encontramos blancos de crianza con mucho más cuerpo de lo que solemos tener en mente sobre un vino blanco. No solo van bien con quesos curados, podemos beberlo hasta con un buen jamón.

Vino blanco dulce

Un vino de uva moscatel dulce funciona muy bien con postres, gracias a que también tiene un punto de acidez. Pero también marida estupendamente con quesos curados y fuertes, por insospechado que parezca.

queso cabrales origen

Importante recordar la temperatura idónea para servir los vinos blancos: entre 8 °C y 12 °C. Servirlos a temperatura ambiente—depende de dónde vivas—puede arruinar el maridaje y disfrutar de la copita de vino que te apetece tomarte tranquilamente.

Vinos tintos: en la variedad está la diversión

La gran riqueza de vinos que tenemos al alcance puede tenerte todo el día enganchado a la botella. Puedes optar por empezar poco a poco, por un ámbito local, e ir ampliando horizontes (y uvas) a medida que vayas avanzando en el mundo del vino. O directamente puedes elaborar un menú y elegir un vino tinto en función de cada uno de tus platos.

copa de vino tinto junto a porrón para mostrar cómo conservar y servir el vino

Tinto joven

Son bastante versátiles a la hora de maridar. Puedes combinarlo con algún pescado a la plancha, embutido y platos de carne tipo pollo o pavo.

recetas microondas grill

Tinto crianza

Aquí ya vamos subiendo un poco el tono de sabor y de platos con los que maridar. Podemos combinar un crianza con embutidos más curados. También podemos combinarlo con otro tipo de preparaciones en la cocina, como los platos a la brasa o los guisos de carne en salsa.

Costillas hechas en barbacoa de gas servidas en tabla de madera con pizarra con bol de canónigos y patatas al grill

Tinto reserva

El vino tinto reserva tiene que pasar un mínimo de tres años envejeciendo en barrica y en botella. Es el clásico vino que podemos distinguir por un color rojo muy intenso y tiene cierto olor a madera, en parte porque su maduración se hace en barricas de roble. Aquí la carne con guisos elaborados se lleva la palma del maridaje. Pero también podemos atrevernos a combinarlo con chocolate negro y quedarnos más anchos que largos.

salsa guisos receta

Apunta temperatura para tu vinoteca: los vintos tintos más jóvenes, se pueden servir en torno a los 9 °C. Los tintos de crianza ya nos piden una temperatura en torno a los 15 °C y los tintos de reserva y gran reserva necesitan 17-18 °C para que podamos disfrutar de todos sus matices. No es recomendable conservar los vinos en el frigorífico, es muy complicado servirlo a la temperatura adecuada en esas condiciones. Y parece que no, pero vaya si se nota cuando das el primer sorbo.

Opciones vegetarianas y veganas

A veces pensamos erróneamente que los platos vegetarianos o veganos no son contundentes. Error. Cabe recordar, sin ir más lejos, que un buen plato de pasta o pizza puede no llevar ni rastro de carne y tenernos haciendo una digestión de soberano vikingo. Para estos platos se puede usar, por ejemplo, un vino tipo Cabernet Franc, que mejora incluso si le añadimos queso al plato.

sushi vegetariano para servir con espumoso y vino blanco como maridaje

¿Y qué pasa con los espumosos?

Verdura, pescados, quesos semi y curados, postres… hay un espumoso prácticamente para cada tipo de plato. Un cava puede ser una opción perfecta para acompañar un arroz tradicional. Si te apasiona el sushi, un espumoso marida muy bien y las burbujas te ayudarán a limpiar el paladar, así que un Prosecco puede venir al pelo. El Lambrusco, como cabía esperar, va fenomenal con pizzas pero también con verduras asadas. Y si hablamos de platos como carnes blancas y pastas, un extra brut lo borda.

mocktail recetas

vino y maridaje con espumosos y recetas hechas con cava como este sorbete

Aquí la temperatura baja considerablemente, dependiendo del tipo de vino. Si hablamos de los más dulzones, trataremos de mantener la temperatura en la vinoteca alrededor de los 5 °C. Los tipo brut pueden servirse hasta con 8 °C.

Si eres un amante de la comida, el maridaje es un paso natural para encontrar una nueva forma de disfrutar a todos los gastro-niveles. En general, los rituales que engloban sentarse a la mesa, disfrutar de una buena comida y de un buen vino mejoran la percepción y el sabor de lo que tomamos notablemente, porque todo lo que hacemos con cariño y atención, sabe mucho mejor.

 

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