Cocinar después de los 60

18 mayo, 2020
Inspiración

Cocinar, aparte de una necesidad ancestral, es una afición para todos aquellos que disfrutan de todo el proceso que rodea a un hecho tan cotidiano. Además, en el caso de las personas mayores, puede convertirse en una auténtica terapia que contribuye a mantener la mente activa. Cocinar después de los 60, en la mayoría de los casos, representa mucho más que cumplir con necesidades básicas.

Cocinar en casa cada día

La cocina es una necesidad, especialmente para aquellos que viven solos. En muchos casos no se dispone de los recursos suficientes para comer fuera de casa o pedir la comida por encargo a diario. Pero en general, por un gran peso cultural y generacional, los mayores de sesenta años suelen preferir preparar su propias recetas cada día.

Por otro lado, encontramos el caso de aquellas personas que viven en residencias y que por lo tanto, han delegado la función de cocinar en los profesionales que las atienden. Menús especialmente diseñados según las necesidades de salud.

Algunos adultos mayores cuentan con los suficientes recursos económicos como para externalizar la preparación de sus comidas diarias, ya sea comiendo fuera de casa o contratando los servicios de empresas de comidas a domicilio.

Beneficios de la cocina

La primera ventaja de cocinar que hemos de destacar es, sin duda, tener más en cuenta una dieta equilibrada para controlar los nutrientes. No cabe duda de que cuando llegas a la vejez tienes que poner un mayor énfasis en cumplir con las necesidades nutricionales básicas y también modificar algunos hábitos alimenticios, irremediablemente. Cocinar después de los 60, en realidad mucho antes, también supone preocuparnos activamente de no abusar de determinados alimentos y cuidar nuestra dieta.

recetas batch cooking

Pero además, la cocina puede concebirse como un hobby que contribuye de manera muy positiva a la autoestima de las personas mayores. Tomar la determinación de hacerte la comida es, indudablemente, una demostración de autonomía.

Además de denotar independencia, puede ser una herramienta útil para socializar con terceros y un excelente pretexto para reunirse con familiares y amigos invitándoles a casa para comer. Propiciar los ratos alrededor de la mesa son una de las mejores maneras de mantener a la familia unida. Pero también de mantener un círculo social activo.

Qué platos cocinar

La cocina tiene que ser una actividad que apasione. Y en numerosas ocasiones ese atractivo se gana por el gusto. Así que está claro que un porcentaje del menú tiene que estar basado en los apreciaciones personales.

No obstante, es preciso combinar el cariz terapéutico de la cocina para mayores con la cobertura de las necesidades nutricionales, que se tornan acuciantes – y más específicas- en esta etapa de la vida. En este sentido, las recetas saludables se imponen en el plan de alimentación.

El control de la presión arterial, la falta de elementos fundamentales en el organismo como el calcio – especialmente en mujeres– y otras necesidades alimentarias específicas con frecuencia del paso de los años, nos obligan a adaptar nuestra alimentación sin tener que renunciar al sabor.

Por ello te recomendamos priorizar los platos sanos y a la vez sabrosos, como las ensaladas con una imaginativa composición de ingredientes, los pescados blancos por encima de carnes rojas, moderar la sal y, por supuesto, verdura. Y por qué no, siempre que se eviten los excesos, vale la pena darnos algún capricho culinario. Es otra manera idónea de invocar la nostalgia positiva acerca de lo que siempre nos ha hecho felices.

Estimulación cognitiva y cocina

Nuestro cerebro necesita estar engrasado continuamente. Cocinar a partir de los 60 contribuye a la estimulación cognitiva, que viene a dotar de calidad de vida a la etapa de la vejez. A grandes rasgos, preparar la comida supone un auténtico estímulo de todos los sentidos.

cocina estimulacion cognitiva

Sentir las diferentes texturas de los alimentos, oler las comidas que estamos preparando, diferenciar mediante golpes de vista los diferentes productos y reconocer los sabores cuando los pruebes, son experiencias que, a estas alturas de la vida, se vuelven todavía más útiles y siempre necesarias.

Memoria y cocina

Por último, la capacidad de concentración a corto plazo se combina con la memoria a medio y largo plazo en el ámbito gastronómico. No olvides que preparar los menús comporta recordar qué comidas han sido servidas en los días previos y cuáles lo serán a lo largo de los siguientes, qué ingredientes lleva cada plato, qué productos se deben comprar, etc.

Resulta muy útil y beneficioso llevar un pequeño inventario de los productos que aún tienes en la despensa y frigorífico, para hacer listas de la compra.

En definitiva, cocinar, aparte de un placer, es beneficioso para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores. Y en la medida de lo posible hemos de motivar la continuidad de esta actividad en casa, donde además contamos con electrodomésticos que pueden hacer su vida mucho más sencilla manteniendo la seguridad en la cocina al máximo.

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