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Por qué es saludable montar comidas de verano en familia

11 agosto, 2022

La familia es importante, aunque en muchas ocasiones también sean un pequeño quebradero de cabeza. Ya sea por temas de suegros, cuñados u otros miembros de la familia con la necesidad imperiosa de opinar de todo sin que se lo pidan —totalmente sin rencor este comentario— lo cierto es que, en dosis controladas, no podemos vivir sin ellos. Es importante y enriquecedor compartir momentos en familia. Si tienes hijos, es una ocasión estupenda para que se relacionen y aprendan la importancia de ayudar y compartir con otros. Los lazos se estrechan y siempre quedarán momentos bonitos compartidos en torno a la cocina y la mesa.  Las comidas de verano en familia son posibles y necesarias y te damos algunas ideas de cómo abordarlas con éxito. Y s quieres sustituir familia por amigos, funcionan igual de bien.

 

¿Es bueno para nuestra salud comer solos?

Parece que no. Hay diversos estudios que respaldan la teoría de que cuando comemos solos, tendemos a hacerlo mal, deprisa y de forma menos saludable. Según uno reciente de la Universidad de Oxford en 2017, comer acompañado con frecuencia hace que os sintamos más felices y satisfechos con nuestras vidas. Además, combaten los trastornos como la ansiedad y la depresión y ayudan a fomentar los lazos comunes. No solo eso, sino que comer solo, engorda. Si eres de los que no te levantas del ordenador ni para comer, probablemente comas más y peor.

Amigos o familia preparando juntos una comida de verano en la cocina

¿Comilona o picoteo?

Lo primero que ya aconsejamos es saber, a nivel logístico, de qué disponemos en casa y qué es lo más cómodo. Montar una comida en verano no significa forzosamente tener un patio con una barbacoa y piscina. Si es tu caso, estupendo, también se nos ocurren ideas de menú y para mantener a raya a los cuñados. Si no, además de que lo importante es estar juntos, vamos a repasar también algunas ideas útiles para disfrutar de comidas de verano en familia hasta en el balcón.

Comer a base de entrantes fríos es posible. Si en tu familia sois de grandes cantidades, también puedes cambiar el nombre y hora de la reunión y montar una estupenda merienda-cena a base de aperitivos y bebidas frías a media tarde. Con organizar en la mesa la comida y que vayan consumiendo a voluntad, sin problema. Informal pero sin que nadie pase hambre.

Parrillada de verduras para picoteo

Si apetece algo más consistente, podemos pasar a recetas más contundentes. No nos olvidemos de que en verano hasta los más tragaldabas comen menos. Las comidas más ligeras y en cantidades moderadas son una buena elección. Cuida que no falten bebidas y hielo, eso sí. En caso de que montes una barbacoa, las opciones son muchas y no siempre pasan por la carne.

“No tengo barbacoa”: que no pánico el cunda

Si vives en un piso o si montar una barbacoa te supone hacerlo en mitad de la calle mayor del pueblo o a lo suburbio de extrarradio, hay otras opciones perfectamente viables para montar comidas de verano en familia.

A la parrilla sabe mejor

No hay que renunciar al saborcillo a la brasa si no dispones de barbacoa exterior. Existen otras posibilidades para hacer la comida a la parrilla o a la plancha sin que la cocina te quede hecha un asquete. Puedes utilizar un grill portátil donde marcarte sin problema unos perritos calientes con sabor a gloria. Hay grills domésticos con bastante superficie de cocinado, así que en cuestión de minutos, puedes preparar varias raciones. Luego, desmontas las placas y al lavavajillas.

Otra opción es tirar de plancha. El teppanyaki es uno de los complementos para la cocina que se ha hecho hueco por versátil, sano y rápido. Si estabas pensando en hacerte con una plancha, esta puede ser una buena opción para todo el año.

¿Horno en verano?

El tabú del horno en verano ha pasado a un segundo plano, esencialmente, porque cada vez están mejor aislados y por las prestaciones que ofrecen a nivel de consumo y posibilidades los hornos actuales.

Fritos de los que gustan, sanos como queremos

Como lo de ponerte a freír a 40° en casa no suena muy apetecible, la opción de hacer los fritos en el horno puede ser una gran idea. ¿Problema? El resultado no es el mismo. ¿Solución? Una bandeja y un horno preparado para hacer fritos que sí queden crujientes. Fin del problema. Lograr nuggets, patatas fritas y hasta verduras crujientes sin que no chorreen aceite es una necesidad cada vez más demandada y la tecnología ha respondido: AirFry de Teka.

boniato-airfry-horno

¿Tengo que renunciar a la parrilla?

De nuevo, no. Hay hornos que pueden alcanzar hasta los 700° sin casi inmutarse, lo que no significa que la temperatura en tu cocina, también. Cero pereza con hornos que pueden cocinar un chuletón con calidad de restaurante y otros muchos platos para comidas de verano u otoño-invierno en familia. Sin brasas, sin manchar y sin kilos de carbón. Gracias, SteakMaster.

¿Y si nos hacemos unas pizzas?

¿En verano? ¿Pizza? Pues claro que sí. Lleguemos a un acuerdo formal. Tú te curras unas masas caseras de pizza —aquí te decimos cómo— y nosotros te ponemos el horno. El MaestroPizza puede cocinar hasta 10 pizzas en 30 minutos con resultados de profesional.

pizza sin hacer con tomate albahaca y queso sujetado por manos hombre

El arroz siempre es una opción

Como lo de ponerte a hacer una paella con tu gas, tu difusor y tu agua autóctona en la franja de Castellón a Murcia es complicado, pero es una comida perfecta para cualquier ocasión, apostamos por otra solución: tu placa. Que no nos denuncie el comité de actividades anti-levantinas que todo tiene su explicación. Gracias a las placas de inducción cada vez más flexibles puedes llegar cocinar una paella entera aprovechando toda la superficie y con calor uniforme.

Paella con marisco para comer en verano con la familia

Refrescar el ambiente

Si no tienes aire acondicionado en casa, que tenerlo todo el día enchufado tampoco es lo más deseable, hay alternativas. Y no nos referimos solo a tener un ventilador. Hay otras formas de que no os torréis en el hogar:

En vez de comida, hacer cena. Cenar de buena hora os puede librar del periodo de más calor, especialmente si el espacio no es muy grande. Naturalmente, si tienes ventilación cruzada y puedes abrir las ventanas cuando se ha ido el sol, siempre ayuda.

La campana extractora. La campana no solo te libra de malos humos. Logra estabilizar la temperatura de la cocina e incluso de las estancias más cercanas. Ponerla en funcionamiento ayuda a renovar el aire de la atmósfera y a aligerar ambientes cargados. Podemos y debemos sacar todo el provecho a una campana porque, además, cada vez son más silenciosas o incluso se encienden solas para que no te preocupes de nada.

Aprovecha para ventilar por las mañanas y descargar así el ambiente. Para que no se acumule al calor del día, baja las persianas y aprovecharás al máximo el buen aislamiento de tus ventanas.

Las opciones son muchas, las ganas están, y es que el verano es el momento para, por fin, juntarnos todos. Y en vivir esos momentos es donde reside disfrutar de la vida.

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